A partir de nuestra experiencia en la migración principalmente de soluciones SAP a la nube, algo que venimos haciendo desde 2015, hemos detectado que es importante considerar los siguientes puntos al diseñar este proceso.
 
1. Entender cómo el cloud agrega valor
 
Lo primero, y fundamental, es comprender que el valor del cloud está relacionado con la innovación, la flexibilidad y la velocidad. También hay que comprender que trabajar con la nube implica que se puede adquirir la capacidad on demand, a diferencia del modelo antiguo, en el cual se compraba la infraestructura al inicio, según la capacidad proyectada en un período de años, y se pagaba por capacidad ociosa en el inicio del periodo considerado.

Los siguientes 6 puntos pueden realizarse en paralelo y todos son requisitos para  el punto 7.
 
2. Realizar assesment de aplicaciones y servicios
 
Hay que hacer una evaluación e identificar la factibilidad de migrar al cloud, tomando en cuenta las interdependencias e interacciones entre las aplicaciones y servicios de TI. También es importante identificar las restricciones de contratos, compromisos con el negocio, etc.
 
3. Definir cuál será la estrategia de migración

La estrategia de migración debe responder varias cuestiones:
 
a. Definir fases: usualmente no se hace una migración tipo Big Bang, sino que se usa un enfoque incremental. Para ello, hay que identificar qué grupos de aplicaciones y servicios se pueden migrar en paquetes.
 
b. Definir una estrategia técnica de migración por cada aplicación: esto tiene que ver con cómo se puede migrar cada aplicación. Hay algunas que se pueden llevar tal cual, otras deben ser modificadas o pueden requerir de un upgrade, otras no están soportadas en cloud. Por esta razón es vital tomar decisiones para ver qué hacer, o evaluar si pueden ser sustituidas por SaaS, entre otras soluciones.
 
4. Pruebas de concepto
 
Si hay ciertos componentes sobre los cuales existen dudas acerca de su comportamiento en cloud, o corresponden a temas delicados, es sano hacer pruebas de concepto. Es algo usual en este camino para evaluar distintas alternativas y hacer los ajustes necesarios para cumplir con los requerimientos del negocio o de la organización.
 
5. Casos de negocio
 
Es altamente recomendable desarrollar el caso de negocio para que haya consenso acerca del problema a resolver con la migración a la nube, el impacto que esta tendrá en los procesos y en los resultados de la organización; así como también determinar las alternativas y los beneficios esperables, de modo que sea posible cuantificar el retorno de la inversión (ROI) previsto.
 
6. Desarrollar capacidades
 
Primero hay que determinar las habilidades, capacidades y conocimientos que se requieren el equipo y luego definir cómo obtener el conocimiento que falta. Se puede optar por capacitar al equipo interno o contratar un servicio externo; no obstante, lo más común es usar un enfoque mixto.
 
7. Realizar migración
 
Cuando ya están definidos los puntos anteriores, se puede comenzar a migrar. Usualmente se empieza por lo más fácil y valioso, dejando lo más complejo para el final.
 
8. Optimización y conversión
 
Se puede llevar tal cual una aplicación y luego rehacerla para optimizar. Por ejemplo, se podría agregar un esquema más eficiente de DR, o rehacer algo que ya está funcionando en cloud para agregar una nueva funcionalidad.
 
9. Establecer el modelo de gobierno
 
Para obtener los resultados esperados hay que definir un modelo y políticas que controlen los costos, a fin de equilibrar la flexibilidad que da el cloud.
 
10. Innovar
 
Cuando ya están definidos todos los puntos anteriores, hay que ver cómo aprovechar todo lo que la plataforma cloud otorga para la innovación. Por ejemplo, en IoT, Big Data, Analytics, etc. O bien sustituir aplicaciones legacy por microservicios.